La tapa del número de este mes de la revista
Soy Rock anuncia un reportaje a
Callejeros, y la nota en cuestión, realizada por
Miguel Prenz y
Fernando Sánchez, presenta más de un párrafo interesante. Hay un inevitable par de aperturas de paraguas aquí y allá (al fin y al cabo, el abogado defensor
Eduardo Guarna la está llevando bien, y no está mal seguir sus consejos), pero también hay un giro en el discurso de
Patricio Santos Fontanet, que parece más dispuesto a asumir las responsabilidades del grupo. En la edición del NO inmediatamente posterior a Cromañón, escribí
algo desde el pavor de descubrir la ceguera de todo el medio, incluyendo obviamente a la prensa. En aquel momento, sonó más terminante la palabra "culpable", en el contexto de darnos cuenta que era inútil buscar un chivo expiatorio, porque culpables éramos todos con nuestras diferentes muestras de desidia. Pero desde entonces, todo lo que escribí tuvo que ver con responsabilidades. Dice el Pato en la revista:
"Hablamos con un montón de abogados y todos nos dicen que en lo penal no tenemos nada que ver. Pero en todo lo demás sí tenemos que ver, porque estábamos tocando nosotros, la gente nos fue a ver a nosotros y la responsabilidad está. Es algo a lo que no le podés escapar: no haber percibido determinado peligro, que tampoco lo percibieron las otras bandas. Pero nos pasó a nosotros, no a las otras bandas. También son válidas las discusiones sobre responsabilidades sociales y morales. Me hubiese encantado decir 'Qué peligroso es que se prendan bengalas'. Pero no vi ese peligro. Me arrepiento de no haber visto peligros".Es, lejos, lo más sensato que dice el cantante del grupo desde la tragedia. Por el temor a que un reconocimiento de los propios defectos significara una condena judicial rápida, Callejeros venía escamoteando ese gesto que deberían haber tenido desde el principio. Pero no es grave, no es delito aceptar que no se dieron cuenta del nivel de riesgo al que habían llegado sus shows: es mejor que pretender que las responsabilidades recayeron exclusivamente en los otros, que fue la primera estrategia.
En la nota, Fontanet y
Juan Carbone hacen un análisis de la escena pos Cromañón después de las clausuras masivas y las posteriores re-rehabilitaciones, y el papel de los legisladores en el juicio a
Ibarra:
"Acá hacía más de diez años que los usos y costumbres del público de rock eran llevar pirotecnia a los recitales. Y ninguno de los legisladores que destituyó a Ibarra legisló en consecuencia. Ellos tendrían que haber legislado ciertas leyes prohibiendo y controlando esos usos y costumbres del público de rock", dice el saxofonista. Lo cual suena bastante naif: imaginemos si esas leyes se hubieran debatido y sancionado, y la reacción del público de rock frente a lo que se vería como una intromisión del Estado en sus usos y costumbres. Sin olvidar, claro, la natural predisposición del argentino medio a vulnerar no sólo las vigentes, sino incluso las leyes que aún están en proyecto.
Está claro que el grupo busca limpiar un poco la imagen, pero al mismo tiempo han tenido tiempo de pensar más en frío todo el asunto Cromañón. Como decía un post anterior, son músicos y quieren tocar, y así como uno escribe textos ellos escriben canciones, y en la entrevista le dedican varios párrafos a su necesidad de hacer música. De paso, el cantante le dedica un Exocet tamaño baño -sin nombrarlo- al
Pelado Cordera:
"Se vendió la idea de que somos una banda de hijos de puta que fue a Cromañón para llenarse los bolsillos y tratar de matar a la gente, incluso a nuestros familiares", arranca, sobreactuando un poco, el Pato.
"Encima, sale a hablar de ambición un hijo de re mil puta que hace 400 shows por año, que no le importa un carajo de nada. En el año que mejor nos fue, Callejeros hizo 20 shows. Y ese degenerado hace 300. Ese gil es un hipócrita porque no se hace cargo de que todos los artistas estábamos trabajando en las peores condiciones. Y, lamentablemente, se sigue trabnajando en las peores condiciones"."Todo bien, Pato. Pero volvemos a lo de antes: todos los artistas estaban trabajando en las peores condiciones (lo cual, también, suena bastante excesivo). Pero a los demás, por un mejor manejo de la situación, mayor experiencia en quienes toman las decisiones, inteligencia, pura fortuna o lo que sea, no les pasó lo mismo que a Callejeros.
Etiquetas: cromañón, gráfica, música